Los consejos no solicitados daƱan relaciones
- Leonardo GarcĆa
- 25 ago 2025
- 2 Min. de lectura

Dar consejos puede parecer un gesto amable o una muestra de cuidado, pero cuando no se solicitan, pueden generar mÔs daño que ayuda, afectando la confianza y la comunicación entre las personas.
La periodista Jancee Dunn, the The New York Times,Ā relata cómo sus hermanas solĆan acudir a ella buscando guĆa en citas y decisiones personales. Con el tiempo, esos consejos se volvieron mĆ”s frecuentes y abarcaban temas mĆ”s complejos. Aunque la intención era ayudar, Dunn reconoce que en ocasiones se excedĆa y que sus sugerencias podĆan percibirse como invasivas o innecesarias.
Y es que ofrecer consejos cuando nadie te los pide, en especial cuando se trata de la relación de la otra persona o un problema muy Ćntimo, sĆ es considerado como una violación de los lĆmites. Este tipo de intervención puede generar resistencia en quien la recibe, dificultando la comunicación y debilitando la relación.
Lo mejor, segĆŗn expertos, es pedir permiso antes de dar una opinión, preguntando un simple āĀæquieres mi consejo?ā. Esto te librarĆ” de malos entendidos.

Hay que tener en cuenta que dar consejos no solicitadosĀ puede interpretarse como un juicio que cuestiona la inteligencia del otro.
Piénsalo de esta forma, tu amigo o familiar al que le das un consejo que no te pidió, puede creer que tú te sientes superior a él o ella, o bien, que tú crees que es demasiado tonto para arreglar sus propios asuntos.
Los consejos no pedidos pueden hacer que el destinatario se sienta mal consigo mismo y perciba la intervención como un intento de controlar su vida.
Como ya mencionamos, esto es especialmente evidente en asuntos sentimentales, donde criticar la pareja de un amigo puede percibirse como un ataque personal, afectando la autonomĆa y generando tensión en la relación.
Estudios demuestran que la cercanĆa emocionalĀ incrementa la probabilidad de ofrecer consejos no solicitados.
Las personas tienden a intervenir mÔs con amigos cercanos, incluso desde el inicio de una interacción de apoyo, lo que explica por qué las intervenciones bien intencionadas pueden generar conflicto entre personas muy unidas.
