10 reglas que debes tener si vives con roomies
- Leonardo García

- 21 ene
- 2 Min. de lectura

Compartir vivienda con roomies es una práctica cada vez más común entre jóvenes, principalmente entre estudiantes foráneos que van a la prepa o universidad.
Esto se da por el costo de la renta y la necesidad de vivir cerca de zonas escolares o laborales. Este tipo de convivencia implica acuerdos que van más allá de lo económico y que, cuando no se establecen desde el inicio, suelen generar conflictos.
En muchos casos, los problemas no surgen por falta de disposición, sino por la ausencia de reglas claras. Definir responsabilidades, límites y procedimientos básicos permite reducir malentendidos y facilita la convivencia diaria en espacios compartidos.
1. Definir cómo se divide la renta
Desde el inicio debe quedar claro cuánto paga cada persona, en qué fecha y por qué medio. También es importante acordar qué ocurre si alguien se retrasa o no cubre su parte completa.
2. Acordar el pago de servicios
Luz, agua, gas, internet y otros gastos deben dividirse de forma clara. Es recomendable establecer fechas de pago y mecanismos para cubrir faltantes temporales.
3. Establecer reglas si alguien se va
Debe definirse con cuánta anticipación debe avisarse una salida. Esto permite reorganizar gastos y buscar un reemplazo sin afectar a los demás.
4. Aclarar quién responde ante el propietario
Cuando solo una persona firma el contrato, esa persona asume la responsabilidad legal. Este punto debe ser conocido por todos los habitantes del inmueble.
5. Regular visitas y estancias prolongadas
Es importante acordar cuántos días pueden quedarse personas externas y si deben aportar a los gastos cuando su estancia se extiende.
6. Fijar normas básicas de convivencia
Horarios de ruido, uso de áreas comunes y respeto a los espacios personales deben definirse para evitar conflictos cotidianos.
7. Determinar responsabilidades por daños
Debe establecerse cómo se identifica al responsable de un daño y cómo se cubren los costos de reparación o reposición dentro del inmueble.
8. Definir tareas de limpieza
Es necesario acordar quién limpia qué áreas y con qué frecuencia. La distribución de tareas ayuda a evitar reclamos por desorden o falta de mantenimiento.
9. Establecer reglas sobre mascotas
Si se permiten mascotas, deben definirse responsabilidades sobre cuidados, limpieza, ruidos y posibles daños. También es importante considerar lo que permite el contrato de renta.
10. Acordar horarios y uso de espacios comunes
El uso de baños, cocina o la realización de reuniones y fiestas debe regularse para evitar afectaciones a la rutina de los demás roomies.
Contar con estas reglas desde el inicio permite organizar la vida diaria en un espacio compartido, establecer responsabilidades claras y reducir conflictos relacionados con el uso del inmueble y la convivencia cotidiana.




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