Mezclar alcohol con energéticos: qué le pasa al cuerpo
- 13 mar
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En muchas fiestas es común combinar alcohol con bebidas energéticas. Puede parecer que esta mezcla “da más energía”, pero la ciencia muestra que puede ser más riesgosa de lo que parece, especialmente para jóvenes.
La razón es que combina dos sustancias con efectos opuestos en el cerebro.
Mezclar alcohol con energéticos: qué le pasa al cuerpo
El alcohol es un depresor. Disminuye la actividad del sistema nervioso central, lo que provoca somnolencia, pérdida de coordinación y reflejos más lentos.
Por su parte, los energéticos son estimulantes. Contienen cafeína y otras sustancias estimulantes que aumentan la alerta y reducen la sensación de cansancio.
Cuando se mezclan, la cafeína no elimina el efecto del alcohol, pero puede hacer que la persona se sienta menos borracha de lo que realmente está.
Diversos estudios describen esto como “masking effect” (efecto de enmascaramiento) un fenómeno que hace que se reduzca la percepción de embriaguez, aunque el nivel de alcohol en sangre siga siendo el mismo.
En conclusión, esta combinación puede ocultar la sensación de embriaguez sin reducir los efectos reales del alcohol en el cerebro.
Efectos secundarios más comunes
Entre los efectos secundarios más comunes de mezclar alcohol con energéticos están:
Aumento del ritmo cardíaco: la cafeína puede acelerar el corazón, mientras el alcohol altera el sistema cardiovascular.
Insomnio y alteraciones del sueño: la alta cantidad de cafeína puede dificultar dormir, incluso horas después de consumirla.
Ansiedad o nerviosismo: la cafeína en dosis altas puede provocar inquietud, temblores o sensación de ansiedad.
Deshidratación: tanto el alcohol como la cafeína pueden favorecer la pérdida de líquidos.




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