top of page

¿Qué le pasa a tu cuerpo según las horas que duermes?

  • 5 mar
  • 2 Min. de lectura

Durante la prepa nuestro cuerpo todavía sigue en desarrollo. Hay muchos cambios fisícos y biológcos que ocurren digamos como "en segundo plano" mientras dormimos. Es por eso que las alteraciones en los hábitos de sueño pueden generar más problemas que solo las ojeras.


Desverlarte o dormir una hora no te hace un daño permanente si lo haces un día porque tenías mucha tarea, te quedaste platicando con alguien o en medio de una partida importante. Pero si se convierte en un hábito constante, ahí sí tenemos un gran problema.


El cerebro necesita ciclos completos de sueño para ordenar lo que aprendiste, regular emociones y reparar el cuerpo. Con dormir una hora esos procesos no son posibles.


Puedes estar presente físicamente y aun así perder fragmentos de información, tener lapsos raros de atención y reaccionar más lento sin darte cuenta.


Con dos, tres o cuatro horas de sueño mucha gente cree que ya se adaptó. En realidad el cuerpo solo está funcionando con lo mínimo indispensable.


La memoria empieza a fallar, la tolerancia baja y el estrés se mantiene alto. No siempre lo notas, pero poco a poco cae tu capacidad de tomar decisiones, resolver algo complejo o mantener la calma.


Cinco o seis horas es el punto más común en los jóvenes de hoy en día. Tus funciones cerebrales te permiten cumplir con lo básico, pero también serás propenso a irritabilidad, dificultad para concentrarse y una sensación constante de cansancio que parece normal porque todos alrededor están igual.


Con siete u ocho horas de sueño la diferencia empieza a sentirse. Hay más claridad, mejor regulación emocional y mejor retención de lo que estudias. El cuerpo logra completar procesos que antes quedaban a medias.


Entre nueve y diez horas es donde la mayoría de los adolescentes de entre 15 y 18 años funciona mejor. El cerebro termina de consolidar memoria, el sistema hormonal se equilibra mejor y la recuperación física es más completa.


Dormir más de once horas de forma constante ya depende del contexto. Puede ser recuperación después de semanas de poco descanso. Pero si viene acompañado de apatía, falta de energía o dificultad para levantarte todos los días, conviene poner atención.


Además, como ya escribimos antes en un artículo, dormir mucho no siempre significa que estés descansando bien. Aquí puedes leer más sobre este tema.


Comentarios


Mi Espacio Seguro es un sitio de información que únicamente toma como referencia datos públicos verificables y respaldados por autoridades. 

bottom of page